No se permiten los errores en ejecución de un instrumento.
Esta lapidaria sentencia tiene cero tolerancias, en vivo basta muy pocos de ellos para condenar una buena presentación.
Esto hace que la disciplina de la música sea una de las más difíciles existentes.
Exige una mente con un alto grado de control.
Cuando se empieza a ejecutar un trozo de música, el tiempo interno de ésta empieza a correr y es implacable, no hay tiempo para nada más que seguir, pase lo que pase, dure el tiempo que dure y además hay que hacerlo inspirado y relajado, como si nada sucediese; ésta combinación de habilidades es producto de un alto grado de entrenamiento.
Un entrenamiento que se hace paso a paso pero en constante progreso.
El elemento que energiza esta acción es la voluntad y dedicación del alumno.
Y con la guía adecuada canalizando éste esfuerzo, el logro se hace seguro.
Mi papel en esto es proveer la guía adecuada según la necesidad de cada individuo con el fin de garantizar el éxito.
Con más de treinta años de experiencia musical en interpretaciones clásicas y actuales además de composición y arreglos orquestales Y catorce años en entrenamiento musical me considero capacitado para guiarle efectivamente en éste proceso y hacerlo de una manera agradable.
Además de clases en Piano y teoría musical también soy productor, es decir puedo guiarte a través del complejo camino de la publicación musical en todas sus etapas.



